miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Pulgo y El Piojo se quieren casar

Todo comenzó cuando comenzamos a planificar la mudanza al anexo de la casa de Los Castores. El espacio requería de infinitos arreglos y remodelaciones que aún hoy estamos llevando a cabo. Impermealizaciones, ladrillos, cementos, amarguras, satisfacciones, belleza, funcionalidad, desastres potenciales y decisiones de última hora nos llevaron por un camino jamás pensado con resultados diversos, algunos esperados, otros simplemente imposibles de creer. Hoy or hoy contamos con un espacio que nos gusta y nos llena el corazón y el orgullo, sobre todo, porque hemos realizado todo esto con el amor que nos une y las manos que ya tenemos llenas de cortadas, callos, cicatrices y dolores que nos recuerdan con cada punzada de dolor, que todo lo hemos hecho con nuestras propias manos.
Cada vez que pensamos que estamos cerca de terminar comienza en nuevo proyecto. un nuevo detalle decorativo, una nueva idea para mejorar, un nuevo paso que dar para crecer y embellecer nuestra cueva de osos.
Fucho y Geri hemos trabajado duro para alcanzar lo que hoy tenemos. Y no es sólo el hacer el dinero para comprar las cosas, es el brazo acalambrado de tanto sostener el taladro, el dedo cortado con la fórmica rebelde, el dedo magullado por el destornillador que peló la cabeza.
La satisfacción del trabajo terminado y admirado, es la mejor recompensa y medicina para todo ese dolor.
Espero que las crónicas de El Pulgo y El Piojo les sirvan para mucho más que tomar ideas para sus casas. También es una experiencia de vida que estamos compartiendo Fucho y Geri para mostrarles que sí se puede. Que la vida en pareja es más que salir a comer o ir al cine. Incluso es más que dormir juntos cada noche. Es materializar los sueños, construir cada día un poquito más la mancomunidad, es ver como crece nuestro entorno (y las panzas de tanto cocinar sabroso en nuestra espectacular cocina).
En próximos post narraremos de todo. Las aventuras y desventuras de la remodelación, la calma que sucede a la tormenta y la tormenta que siempre se avecina y no siempre llueve.
Nos vemos entonces en otro post.
Saludos y Besos y Abrazos, según correspondan.

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